Situación general del recurso hídrico y el agua potable y saneamiento en Honduras

Situación general del recurso hídrico y el agua potable y saneamiento en Honduras.

Publicado por Asociación Mundial para el Agua, capítulo Centroamérica (GWP Centroamérica) y la Alianza por el Agua

El recurso hídrico en Honduras es abundante, pues se estima que hay una disponibilidad de 13.776 m3 de agua per cápita (4); sin embargo, su distribución no es equitativa en términos espaciales y geográficos. Como ejemplo se pueden mencionar las crecientes inundaciones en el litoral Atlántico y la sequía en el centro y sur del país. A esto se suma que la distribución de la población no siempre se ubica en las cuencas con mayor disponibilidad del recurso, por ejemplo Tegucigalpa, que concentra el 14% de la población del país se ubica en la cuenca del Río Choluteca, que es una de las más degradadas.

Lo anterior incide en el acceso que la población tiene a este recurso y a los servicios asociados, encontrándose déficit de cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento, especialmente en el área rural. Esta situación es agravada por la tendencia en las últimas décadas hacia una acelerada degradación de todos los recursos naturales, incluyendo el agua; una dependencia de la agricultura poco tecnificada de ladera, la práctica no controlada de la quema, una creciente frontera agrícola, la sobreexplotación y la contaminación, la falta de conciencia y de una cultura de valoración de los recursos, y por una planificación generalmente deficiente a nivel nacional y territorial.

En las últimas tres décadas se ha mejorado sustancialmente el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento en Honduras, especialmente en las áreas urbanas. De acuerdo al Programa de Monitoreo Conjunto de la OMS y UNICEF, en el 2006 el acceso a agua potable es del 87%, con un 95% en el área urbana y un 81% en el área rural. Mientras que el acceso a saneamiento es del 69%, con un 87% en el área urbana y un 54% en el área rural (5). A pesar del incremento en la cobertura, la calidad del servicio debe mejorarse. En áreas urbanas, en el 2006, el agua potable era desinfectada en el 75% de los sistemas y sólo se daba tratamiento al 10% del agua residual recolectada.

En muchas comunidades el servicio de agua es racionado, no hay datos recientes sobre la continuidad del servicio, pero la OMS señala que en el año 2000, el 98% de los sistemas urbanos de agua en el país trabajaban intermitentemente durante un promedio de 6 horas al día. En áreas rurales, se estima que en el 2004 un tercio de los sistemas prestaban un servicio continuo de 24 horas diarias, siete días de la semana. El 80% brindaba más de diez horas diarias de servicio. El 57% de los usuarios afirmaba tener racionamientos en época seca. El 88% de los sistemas no contaban con un hipoclorador funcional, y solamente el 12% de los sistemas suministraban agua desinfectada.

Además de la situación anteriormente descrita, es importante considerar las  debilidades institucionales y en la aplicación del marco legal, que deben ser superadas para lograr la prestación sostenible de los servicios de agua potable y saneamiento. En tal sentido, la implementación de los principios de GIRH es necesaria para lograr la mejora en la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento, a nivel local y nacional.

(4), GWP-CATAC. Situación de los Recursos Hídricos en Centroamérica, hacia una Gestión Integrada. 2006
(5) Programa de Monitoreo Conjunto OMS/UNICEF (JMP/2006)

Tomado de: Experiencias de Agua Potable y Saneamiento con enfoque de Gestión Integrada de Recursos Hídricos en Honduras, Publicado por Asociación Mundial para el Agua, capítulo Centroamérica (GWP Centroamérica) y la Alianza por el Agua. Editado en: Tegucigalpa, M. D. C., Diciembre 2009, Honduras.