Riego del cultivo de la Papaya

Riego del cultivo de la Papaya

Tomado de: Instructivo técnico para el cultivo de la Papaya, página 30 -32

Colectivo de autores, Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical, Biblioteca ACTAF. Primera edición 2011, Cuba

El cultivo de la Papaya tiene consumos anuales de agua entre 1200 y 2000 mm, bien distribuidos y frecuentes. La cantidad de agua así como su periodicidad de aplicación difieren de una zona a otra y dependen del tipo de suelo, edad de las plantas y las condiciones climáticas. No obstante, la media de los intervalos de riego oscila entre los 5 y 10 días y las cantidades de agua a aplicar entre los 15 y 40 litros de agua por planta. Los períodos de crecimiento activo y floración/fructificación demandan especial atención a sus necesidades hídricas. Las técnicas de riego más empleadas lo constituyen la gravedad, aspersión y localizado.

El papayo es una planta que presenta tres características muy especiales que la hacen en extremo exigente al agua.

  1. Un sistema radical relativamente superficial, en comparación con otras especies de frutales.
  2. Un desarrollo vegetativo rápido y constante, acompañado de floraciones y fructificaciones.
  3. La planta y sus frutos contienen alrededor del 85 al 90 % de agua.

Durante todo su ciclo, al cultivo se le atribuyen consumos anuales de agua entre 1200 y 2000 mm, bien distribuidos y frecuentes. La cantidad de agua así como su periodicidad de aplicación difieren de una zona a otra y dependen del tipo de suelo, edad de las plantas y las condiciones climáticas. No obstante, la media de los intervalos de riego oscila entre los 5 y 10 días y las cantidades de agua a aplicar entre los 15 y 40 litros de agua por planta. Los períodos de crecimiento activo y floración/fructificación demandan especial atención a sus necesidades hídricas. Un aspecto importante en el riego, lo tiene la calidad del agua. Se recomienda no emplear aquellas con salinidad superior a 200 ppm. con alto contenidos de cloruros y en estado biológico activo.

Entre los sistemas de riego más empleados se pueden señalar: gravedad, aspersión y localizado (micro aspersión y goteo).

– Riego por gravedad: Consiste en aplicar agua a través de surcos construidos a ambos lados de cada hilera de plantas. Cuando éstas son pequeñas por lo general es suficiente uno y posteriormente se establecen uno a cada lado.

– Riego por aspersión: Es un sistema atractivo por su simplicidad, pero es altamente intensivo en jornadas, especialmente si es totalmente portátil. Es importante que el tipo de aspersor sea subarbóreo de ángulo bajo (no más de 7°) para evitar el lavado del follaje de los productos plaguicidas.

– Riego localizado: Es la manera más efectiva y económica de suministrar agua, nutrientes y otras sustancias como plaguicidas y reguladores del crecimiento. La irrigación localizada permite mejorar constantemente solo un pequeño porcentaje de suelo, al concentrarse principalmente el desarrollo radicular del árbol dentro del volumen mojado por el emisor.

Para establecer y seleccionar el tipo de sistema de riego se toman en cuenta los aspectos siguientes:

  1. Las condiciones climáticas de la región
  2. La fuente de abasto (tipo, característica y capacidad)
  3. El suelo y sus propiedades (tipo de suelo, capacidad de campo, de infiltración y saturación, límite productivo)
  4. La topografía del lugar
  5. Los recursos económicos disponibles     http://www.fruticulturacubana.co.cu/instructivos/IT12_papaya%20instructivo%20tecnico.pdf