Riego de olivar con cantidades deficitarias de agua

Pastor M-C M, Hidalgo M. J J, Hidalgo M. J C, Vegas M. V. Riego de olivar con cantidades deficitarias de agua

 IFAPA, Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Córdoba. Servicio Asesoramiento Agrícola: Caja Rural Jaén. Polígono Industrial. Mancha Real. España.

Las disponibilidades de agua para riego son escasas en la mayoría de las zonas olivareras españolas. En esta investigación se ha pretendido cuantificar la influencia del riego sobre la producción del olivar de almazara, estudiando la respuesta a diferentes tratamientos de riego deficitario, tratando de poner a punto estrategias de manejo que optimicen el uso de los escasos recursos hídricos disponibles. El riego deficitario del olivar permite una mejora muy sustancial de las producciones del cultivo de secano. Con respecto al riego para máxima ETM, el riego deficitario permite una mejora de la eficiencia del uso del agua en la producción de aceite. Las plantaciones intensivas proporcionan una mayor eficiencia que las tradicionales. Hay que afirmar, finalmente, que los buenos resultados obtenidos solamente pueden generalizarse a situaciones en las que se disponga de suelos profundos con adecuada capacidad de retención y una adecuada pluviometría media.

Durante ocho años, otoño 1.995 a 2003, se han realizado dos experimentos de campo en las fincas Pichilín  y Cortijo La Loma, ambas en la provincia de Jaén. En la primera de ellas se trabajó en un olivar intensivo utilizando 204 olivos/ha de 25 años de edad de la variedad ‘Picual’ y en la segunda, en un olivar centenario tradicional de 64 olivos/ha, también de la citada variedad. En los dos ensayos se compara el secano con cuatro estrategias de riego por goteo diferentes. Los tratamientos fueron los siguientes:

a) cultivo en secano tomado como referencia                                                             b) riego para máxima ETc = ETM, aplicando la metodología del balance de agua propuesta por la FAO (Doorenbos y Pruitt, 1977).Para calcular la ETM del cultivo, quincenalmente se empleó la expresión (Orgaz y Fereres, 2001): ETc = ETo x Kc x Kr   

c) 1.500-I, estrategia que consiste en aplicar anualmente 1.500 m3/ha al olivar tradicional y 2.500 m3/ha en el olivar intensivo regándose durante el período 15 septiembre-15 abril, más un riego de apoyo de unos 2 m3/olivo en endurecimiento del hueso en julio, de acuerdo con las autorizaciones de la CHG.                                                    
d) 1.500 – L, riego con aplicación de una cantidad semanal de agua constante durante el  1 marzo al 31 octubre, con una dotación de 1.500 m3/ha/año en el olivar tradicional y 2.500 m3/ha/año en el intensivo, independiente de las condiciones climáticas anuales.                         

e) riego muy deficitario, aplicando 750 m3/ha en el olivar tradicional y 1.250 m3/ha en el intensivo, se procura evitar el estrés severo en los momentos de máxima sensibilidad al déficit hídrico: antes de la floración y durante el cuajado del fruto, endurecimiento del hueso y finalmente en otoño durante la maduración.

En ambos experimentos se utilizó un diseño experimental en bloques al azar, con tres parcelas elementales de 12 olivos, 3 filas de 4 árboles por cada tratamiento de riego, en las que se controlaron los dos árboles centrales. Aunque se considera que el olivo es un árbol muy tolerante a la sequía, el cultivo responde de forma espectacular al riego, y cuando alcanza su máxima capacidad productiva es capaz de consumir cantidades de agua que se aproximan a las utilizadas para otros cultivos leñosos de regadío como cítricos y frutales, dependiendo fundamentalmente el consumo del marco de plantación y del volumen de copa de los árboles, así como de la zona en la que se cultiva el olivar (valores de ETo y PE diferentes), por lo que no es aconsejable realizar las extrapolaciones a amplias zonas geográficas con diferentes características climáticas.                                                                                                       Cuando las disponibilidades de agua de riego son limitadas e inferiores a la demanda del cultivo para máxima ET, puede ser aconsejable la aplicación de estrategias de riego deficitario. Utilizando estas estrategias puede aumentarse la superficie regada con un determinado volumen de agua, lo que permitirá asimismo mejorar la eficiencia en el uso del agua de riego para la producción de aceite. La alta eficiencia lograda por este cultivo en el uso del agua de riego permite asegurar una gran rentabilidad económica y social por cada metro cúbico de agua empleado en olivar.

Estos ensayos de larga duración han mostrado que dotaciones de 750 m3/ha en olivar tradicional y 1.250 m3/ha en el olivar intensivo pueden ser efectivas desde el punto de vista de la producción, habiéndose logrado, gracias a un buen manejo, una alta eficiencia en el uso del agua de riego. Sin embargo, creemos que las referidas dosis no deben ser recomendadas, amparándose esta afirmación en los resultados obtenidos en otros tratamientos en los que se ha empleado una mayor dosis de agua, ya que las dotaciones muy deficitarias conllevan una importante disminución de la rentabilidad económica de las explotaciones olivareras de regadío.  Nos parece fundamental que se complete esta información con un riguroso estudio económico en el que se evalúen correctamente, en cada caso, los ingresos y los costes de cultivo. La estrategia utilizada es recomendable cuando se asegure el riego en otoño, y solamente es aplicable en zonas con pluviometría media superior a 450 mm y cuando se cuente con suelos profundos y con una adecuada capacidad de retención de humedad. En plantaciones intensivas con más de 200 olivos/ha, la dotación de 1.500 m3/ha/año resulta muy insuficiente en las mayoría de las condiciones agronómicas de Andalucía.

En las condiciones experimentales de estudio, las mayores respuestas a los requerimientos de agua en las plantaciones tradicionales de olivo corresponden al tratamiento que riega a partir de la ETM y el tratamiento que aplica anualmente 1500 m3/ha en el periodo del 15 septiembre al 15 abril, este  tratamiento deficitario se considera el más eficiente, ya que permite un mayor ahorro de agua por hectárea y una mayor producción suplementaria de olivas y aceite por m3 de agua aplicada.  En las plantaciones intensivas de olivo, al utilizar mayor número de árboles por hectárea, las mismas requieren más demanda de agua que las tradicionales, encontrando que las mejores respuestas a las exigencias de agua corresponden a los tratamientos que aplicaron normas totales promedio de riego desde 2500 a 4100 m3/ha, encontrando el mayor rendimiento en el tratamiento que aplica una norma total promedio de 4100 m3/ha.

http://ingenierosdeminas.org/docu/documentos/riego_%20cantidades_deficitarias.pdf