Evaluación Ambiental de la Ganadería Mundial

Modelo de Evaluación Ambiental de la Ganadería Mundial (GLEAM).

Resultados FAO. 2016.

El sector ganadero contribuye significativamente al total de emisiones humanas de gases efecto invernadero, se estima que las cadenas de producción ganadera emitieron globalmente un total de 7,1 gigatoneladas de CO2-eq en 2005, lo que representa un 14,5% del total de las emisiones antropogénicas. El ganado vacuno es el mayor emisor de GEI con alrededor de 4,6 gigatoneladas de CO2-eq, que representan el 65% de todas las emisiones, a las aves de corral corresponden las menores emisiones, la carne de vacuno es el producto con la mayor intensidad de emisiones, con un promedio global de 342 kg de CO2-eq por kg de proteína. Las emisiones ligadas a la alimentación animal y a la fermentación entérica representan el 47% y el 40% del total del sector. América Latina-el Caribe y Asia oriental tienen los niveles de emisión más alto 1,7 y 1.0 gigatoneladas de CO2-eq respectivamente.

Emisiones de las cadenas de producción ganaderas.

El sector ganadero contribuye significativamente al total de emisiones humanas de GEI. Se estima que las cadenas de producción ganadera emitieron globalmente un total de 7,1 gigatoneladas de CO2-eq en 2005. Esto representa un 14,5% del total de las emisiones antropogénicas de GEI (IPCC, 2007). El metano (CH4) representa un 44%. El óxido nitroso (N2O) y el dióxido de carbono (CO2) muestran porcentajes similares, siendo éstos un 29 y un 27%, respectivamente.

Emisiones por especie

El ganado vacuno es el mayor emisor de GEI con alrededor de 4,6 gigatoneladas de CO2-eq, que representan el 65% de todas las emisiones. El ganado vacuno de carne y el ganado vacuno de leche emiten cantidades similares de GEI. Los cerdos, las aves de corral, los búfalos y los pequeños rumiantes tienen niveles de emisión menores, que representan entre el 7% y el 10% de las emisiones totales.
Emisiones por producto e intensidad de las emisiones
La carne y la leche de ganado vacuno son los dos productos mayores emisiones: 2,9 y 1,4 gigatoneladas de CO2-eq, respectivamente. A continuación se encuentra la carne de cerdo (0,7 gigatoneladas de CO2-eq), la carne y leche de búfalo (0,6 gigatoneladas de CO2-eq), la carne y huevos de pollos (0,6 gigatoneladas de CO2-eq) y la carne y leche de pequeños rumiantes (0,4 gigatoneladas de CO2-eq). El resto de emisiones corresponden a otras aves y los productos no comestibles.

Una manera de comparar el desempeño de diferentes productos es expresar las emisiones por kilo de proteína. Bajo esta premisa, la carne de vacuno es el producto con la mayor intensidad, con un promedio global de 342 kg de CO2-eq por kg de proteína. En segundo lugar encontramos la carne y la leche de los pequeños rumiantes, con promedios de 165 y 112 kg de CO2-eq por kg de proteína. La leche de vacuno, la carne y huevos de pollos y la carne de cerdo presentan intensidades menores, todas ellas por debajo de 100 kg de CO2-eq por kg de proteína. La intensidad de emisiones varía enormemente entre distintos productores, especialmente entre las especies de rumiantes. Esto refleja las distintas condiciones agroecológicas y las prácticas y gestión de las cadenas de producción y es la base del potencial de mitigación del sector.

Fuentes de emisión

Las emisiones del sector ganadero tienen su origen en cuatro procesos: fermentación entérica, gestión del estiércol, producción de los piensos y consumo de energía. GLEAM proporciona información detallada de cada una de dichas fuentes. La fermentación entérica hace referencia a el metano que se genera durante la digestión de los rumiantes y monogástricos. Las emisiones ligadas a la alimentación animal representan cerca del 47% del total del sector (ligeramente por encima de las 3,3 gigatoneladas de CO2-eq). La fermentación entérica es la segunda fuente en importancia con 2,7 gigatoneladas de CO2-eq, equivalentes al 40% del total. La gestión del estiércol causa alrededor del 10% ó 0,7 gigatoneladas de CO2-eq. El consumo de energía en la granja y posteriormente a la granja genera 0,3 gigatoneladas de CO2-eq, prácticamente el 5% del total.

Emisiones regionales del sector ganadero

Las emisiones regionales y los perfiles de producción varían ampliamente. Las diferencias se explican por las contribuciones relativas de las especies rumiantes y monogástricas en el total de la producción, y por las diferencias entre regiones de las intensidades de emisiones de cada producto. GLEAM distingue dos sistemas de producción de rumiantes (sistema de pastoreo y sistemas mixtos), tres de producción porcina (cría doméstica, intermedio e industrial) y otros tres de producción de pollos (cría doméstica, ponedoras y pollos de engorde), permitiendo un análisis regional más detallado de las dietas, los sistemas de gestión del estiércol, el consumo de energía y sus implicaciones en las emisiones de GEI.

América Latina y el Caribe tienen el nivel de emisión más alto (1,7 gigatoneladas de CO2-eq), impulsado por la producción especializada de carne de vacuno. A pesar de haberse reducido drásticamente en los últimos años, el cambio de usos del suelo en el pasado contribuye a las elevadas emisiones de CO2 relacionadas con la deforestación y la expansión de pastizales. Asia oriental tiene el segundo nivel más alto de emisiones, con más de 1,0 gigatoneladas de CO2-eq. América del Norte y Europa occidental presentan niveles similares de emisiones (más de 0,6 gigatoneladas de CO2-eq). En Asia meridional, las emisiones totales del sector se sitúan al mismo nivel que América del Norte y Europa occidental. No obstante, Asia meridional representa la mitad de la producción de proteína que las dos últimas regiones. El África subsahariana, Oriente Próximo y África del Norte emiten algo más de 0,3 gigatoneladas de CO2-eq, mientras que Europa oriental, Oceanía y la Federación de Rusia presentan niveles de emisiones mucho más bajos (alrededor de 0,1 gigatoneladas de CO2-eq).

Potencial de mitigación

Se pueden reducir las emisiones del sector ganadero reduciendo la producción y el consumo, reduciendo la intensidad de las emisiones o mediante la combinación de las dos. GLEAM no evalúa la posible mitigación de emisiones derivada de una reducción del consumo de productos animales. GLEAM analiza el potencial de mitigación basándose en las diferencias en la intensidad de las emisiones a nivel global, regional y entre los distintos sistemas de producción y regiones agroecológicas. La estimación del potencial de mitigación es de un 30%, unas 1,8 gigatoneladas de CO2-eq, respecto al escenario basal. Este cálculo se basa en asumir que los productores de un sistema, región y zona agroecológica concretos aplican las prácticas del 10% de los productores con la menor intensidad de emisiones, manteniendo constante la producción.

http://www.fao.org/gleam/results/es/

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