El riego en el Perú: falta mucho por hacer

Salazar, B. El riego en el Perú: falta mucho por hacer

Publicado en: La Revista Agraria 155, setiembre 2013, Perú.

 Uno de los efectos más preocupantes del cambio climático en el Perú es la reducción de la capacidad de almacenamiento natural del agua como consecuencia del retroceso de los glaciares, la desprotección de las cabeceras de cuenca y otros factores. Falta mucho por hacer en el riego en el Perú, la agricultura bajo riego se concentra principalmente en la costa.

Uno de los efectos más preocupantes del cambio climático en el Perú es la reducción de la capacidad de almacenamiento natural del agua como consecuencia del retroceso de los glaciares, la desprotección de las cabeceras de cuenca y otros factores. Esto, a su vez, ocasiona una mayor variabilidad en el caudal de los ríos, que se traduce, por un lado, en una disminución de la disponibilidad de agua en las épocas de estiaje, afectando la capacidad productiva de las unidades agropecuarias; y, por otro, en un incremento desmedido de los caudales durante la época de lluvias, lo que además aumenta el riesgo de inundaciones y otros desastres.

Ante este panorama, es necesario que nuestros productores agropecuarios cuenten con sistemas de riego que les permitan almacenar el agua durante el periodo de lluvias y luego utilizarla en el periodo seco, y acondicionar las tomas de agua y canales de forma que se evite la pérdida de agua por filtración.

 La agricultura sigue dependiendo de las lluvias.                           La primera constatación es que las unidades agropecuarias en secano alcanzaban, en todo el país, a 1’242,970 en 2012, lo que representa el 56.15% de las 2’213,506 unidades con tierras a escala Nacional. La superficie agrícola bajo secano se concentra en la sierra (50.7%) y la selva (44.5%). En la costa, solo el 4.8% de la superficie no cuenta con riego.

Superficie agrícola bajo riego y secano en millones hectáreas, según región natural

Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática. IV Censo Nacional Agropecuario 2012, Perú.

Región Total%Riego%Secano%
NaturalHectáreas Hectáreas Hectáreas 
Total7.1100.02.6100.04.5100.0
Costa1.7 23.71.5 57.00.2     4.8
Sierra3.3 46.31.0 38.42.3   50.7
Selva2.1 30.10.1   4.72.0   44.5

Si bien las unidades bajo riego han aumentado de 792,394 a 970,536 entre 1994 y 2012 (22.48%), aún falta mucho por hacer, pues más de la mitad de las áreas todavía depende de un patrón de lluvias que está variando y ya no es predecible, lo cual hace más difícil que los agricultores planifiquen sus actividades. Los pronósticos son particularmente graves para el sur, donde estudios recientes advierten que el cambio climático se evidenciará en la deglaciación y la modificación de los patrones de lluvias, que provocarán o agudizarán situaciones de estrés hídrico.

 Las represas siguen concentradas en la costa norte.                      Del análisis en las unidades que ya están bajo riego, la situación es preocupante debido a la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las fuentes de agua. Según el IV Cenagro, solo 117,301 unidades agropecuarias (5.3% del total nacional) usan agua procedente de represas, pequeños reservorios u otros embalses.

Las unidades agropecuarias que utilizan agua de represas son 100,662 (4.5% del total nacional) y están concentradas en la costa norte, donde funciona los grandes proyectos especiales Chira-Piura, Olmos-Tinajones, Jequetepeque-Zaña, Chavimochic y Chinecas, en los departamentos de Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash .Cabe destacar que estas grandes infraestructuras hidráulicas, en la mayoría de casos incluyen trasvases, han sido criticadas por incentivar el consumo irresponsable del recurso hídrico y registrar una eficiencia de riego que no supera el 40% en términos globales. Es necesario dejar de priorizar solo el aumento de la oferta hídrica en estos casos, y gestionar también la demanda de agua para que sea más sostenible.

Las 16,639 unidades agropecuarias que cuentan con pequeños reservorios o embalses a nivel nacional están concentradas principalmente en la sierra sur —Apurímac, Cusco y Ayacucho—, así como en Áncash. Los proyectos de mediana envergadura,  no son necesariamente  los más adecuados para cubrir las necesidades de infraestructura hídrica de las unidades agropecuarias más pequeñas y dispersas, que captan agua de lagunas y manantiales, y que justamente son las más vulnerables ante el cambio climático.

Por otro lado, los datos del IV Cenagro y los resultados de los estudios advierten sobre una menor disponibilidad de agua durante la época de estiaje, en las próximas décadas, hacen presagiar un escenario donde es muy probable que se presente una mayor competencia por el recurso hídrico en el Perú, y no solamente entre los productores agropecuarios.

Como consecuencia del aumento de la población y del crecimiento económico, otros usuarios del agua como las empresas generadoras de energía, las mineras, o la población urbana están aumentando su demanda del recurso, por lo que es esencial aplicar los principios de gestión integrada de cuencas hidrográficas. Esto permitirá una participación equitativa de todos los usuarios del agua en la gestión del recurso y contribuirá así a la prevención y solución de conflictos, que se han agudizado en los últimos años debido a varios factores, entre ellos el cambio climático.

http://www.larevistaagraria.org/content/el-riego-en-el-per%C3%BA-falta-mucho-por-hacer

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