|
|
Analizan el manejo del recurso hídrico en Costa Rica
Diario El país. 08/12/2011 San José, Costa Rica
El manejo exitoso del recurso hídrico en Costa Rica, visto y abordado como una responsabilidad compartida, fue el tema del reciente foro organizado por el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento -SENARA con la colaboración de la Universidad de Costa Rica -UCR y la municipalidad de Barva, en el auditorio de la Ciudad de la Investigación.
Durante el acto de apertura del encuentro los expositores trataron los desafíos que enfrenta el país en cuanto a una mejor gestión del recurso hídrico, lo cual lleva a revisar la normativa existente. Al respecto el Ing. Bernal Soto, Gerente General de SENARA, manifestó que la Ley de Aguas que rige este campo ha permitido al país diferenciarse de otros países, pero destacó que es necesario un ente rector que coordine los esfuerzos de las diferentes organizaciones que gestionan el agua en Costa Rica. También mencionó Soto que hace falta un sistema de información hídrica que valore el cambio climático con acciones para adecuar el recurso hídrico a dicho cambio; así como información hidrometeorológica que esté en tiempo real al alcance de todos; además se debe desarrollar capacidades en la gestión del recurso hídrico y un incremento en las inversiones que se hacen en el agua. Reconoció Soto que el Estado ha hecho grandes esfuerzos en la infraestructura hidráulica del país para aprovechar el agua; pero subrayó que también se debe invertir en proteger el agua. Finalizó exhortando a los participantes en el foro a comprometerse con que este arrojara y aportara importantes elementos de juicio para una mejor gestión del recurso hídrico.
Por su parte el Master en Ciencias Rolando Mora, Director de la Escuela Centroamericana de Geología, agregó que el agua es esencial para el desarrollo socioeconómico de los pueblos, que la demanda energética se duplicará en 25 años y el cambio climático incrementará la complejidad en el uso del recurso hídrico; por todo esto “es necesario asegurar los flujos de agua ambientales, superficiales y subterráneos; la planificación intersectorial debe ser más efectiva para asegurar el abastecimiento futuro”. Según Mora, para tener un crecimiento verde y adecuado el país debe considerar: el agua como tema de la agenda de desarrollo nacional; proyectos hidroeléctricos sustentables; el manejo anticipado de inundaciones; fortalecer a las instituciones dentro del contexto de cuencas hidrográficas; mitigar la contaminación del agua; entre otros variables determinantes para una adecuada gestión del recurso hídrico en el país.
El Ing. Marvin Coto, funcionario del SENARA, expuso sobre el Proyecto para la gestión integrada del recurso hídrico, cuyo objetivo es contribuir con el desarrollo humano sostenible mediante la gestión integrada de los recursos hídricos y servicios de apoyo. Consta de tres componentes determinantes en la gestión del recurso hídrico: aguas subterráneas, riego, y drenaje. Este proyecto promueve la investigación, manejo y conservación del agua, para garantizar la sostenibilidad, la cantidad y calidad de los recursos hidrogeológicos en lo local y regional. Además, afirmó Coto, se promueve una estrategia integral para atender el déficit, orientada a incrementar la competitividad, apoyar la seguridad nacional alimentaría y dotar de mejores condiciones socioeconómicas a las familias de agricultores.
El papel del SENARA en la gestión del recurso hídrico en el país fue detallado por el Ing. Carlos Romero, quien manifestó que los criterios emitidos por el SENARA son vinculantes para el país y buscan solucionar problemas de escasez, de acceso, de calidad y de saneamiento del agua. Según datos de esta entidad, una gestión inadecuada del recurso hídrico trae consecuencias negativas en la salud, un incremento en costos de los servicios de agua potable y un abastecimiento deficitario. El SENARA, agregó Romero, atiende situaciones que atentan contra el recurso hídrico del país por prácticas como el vertido de hidrocarburos en fuentes de agua; la pérdida del recurso hídrico subterráneo por sobre explotación o contaminación química. Además, la falta de agua que afecta el desarrollo urbano y debe también enfrentar casos por limitación al desarrollo, debido a conflictos por el uso del agua y riesgos de contaminación en proyectos turísticos.
Durante los dos días del encuentro, especialistas de diferentes entes públicos, así como miembros de acueductos comunales, representantes de 1600 acueductos comunales que atienden al 30% de la población, analizaron temas determinantes en torno a la gestión del recurso hídrico en el país, tales como hidrogeología y su aplicación como herramienta de planificación territorial; gestión integrada de los recursos hídricos; planificación y ordenamiento territorial; manejo y protección de las fuentes de abastecimiento público; el inventario nacional de pozos y nacientes, entre otros.
Situación de los Recursos Hídricos en Centroamérica: Hacia una Gestión Integrada / Asociación Mundial para el Agua, Centroamérica- GWP-CA. Editorial: Virginia Reyes G. – 3ª. 2006, San José, Costa Rica
La Asociación Mundial para el Agua, Capítulo Centroamérica (GWP-CA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Programa de Alianza BID-Países Bajos para la Gestión de Recursos Hídricos (INWAP), tienen el placer de presentar a ustedes la tercera versión del documento titulado “Situación de los Recursos Hídricos en Centroamérica: Hacia una Gestión Integrada.”
Este documento desde su primera versión ha pretendido ser una herramienta que busca sintetizar el panorama sobre el contexto en el cual se encuentra la región con respecto al agua, e intenta recopilar en un solo escrito, información relacionada con diferentes sectores sobre los cuales el recurso hídrico juega un papel trascendental. Desde la primera versión que fue publicada en el 2001, a la presente, la experiencia determinó que era necesaria la inclusión de nueva información de estadísticas y de estudios de caso, lo que ha permitido que el documento sea cada vez más valioso y se convierta en un texto de consulta. Asimismo, en esta tercera versión se podrá encontrar una mayor cantidad de mapas explicativos que ilustran la realidad hidrográfica de los siete países de la región.
Centroamérica se destaca por ser una región privilegiada entre muchas zonas del mundo, por la riqueza hídrica con la que cuenta; sin embargo, esa riqueza no se ve reflejada en la existencia de información organizada y de calidad, relacionada con el tema. Por lo tanto, para la elaboración de las dos versiones anteriores y de la presente, uno de los mayores retos fue la obtención de la información base que diera lugar a una uniformidad de contenido para los países. Este aspecto fue posible en cierta medida, dado que en los países no se posee la misma información, lo que generó diferencias en el análisis presentado para cada uno de ellos. A pesar de esto, este documento pretende presentar de la manera más clara posible y en un solo instrumento de lectura, la mejor información concerniente.
Esperamos que este documento que analiza a la región en su conjunto y a cada país individualmente, verdaderamente responda a las necesidades de los profesionales y estudiantes interesados en la materia. También, que se convierta en un avance e impulso en materia de información en Centroamérica, para que nuevas iniciativas sean abordadas para abastecer a la región con la más amplia documentación sobre la temática hídrica, y la región pueda superar este vacío. Agradecemos a todos los colaboradores, especialmente a los representantes nacionales del Comité Asesor Técnico para América Central (GWP-CATAC), por el apoyo brindado. Así como los valiosos aportes de Yamileth Astorga, Max Campos, del Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH), Manuel Jiménez, del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) y a Virginia Reyes, Oficial Técnico de GWP-CA.
Ing. Maureen Ballestero Vargas Coordinadora GWP-CA
Centroamérica: principales cuencas hidrográficas y capitales

 Categorías: Agua, Agua Centroamerica Caribe |  18 enero, 2012 | Situación de los recursos hídricos en Nicaragua. Castillo H. E., Calderón P. H., Delgado Q. V., Flores M. Y. y Salvatierra S.T. Boletín Geológico y Minero, volumen 117, No 1, 2006, Nicaragua.
Nicaragua, conocido como el país de lagos y volcanes, es abundante en recursos hídricos superficiales y subterráneos. Sus dos grandes lagos de origen tectónico, Xolotlán de 1.040 km2 y Cocibolca de 8.200 km2; sus 21 cuencas hidrográficas con un potencial de 152.596 millones de m3; un sin número de lagunas de origen volcánico y dos lagos artificiales forman parte de sus riquezas. En la Región del Pacífico se desarrollan los acuíferos de mayor potencial mientras que en la región Atlántica la abundancia de recursos hídricos superficiales ha relegado el desarrollo de los recursos subterráneos. En la zona del Pacífico se concentra la mayor densidad poblacional y es donde se realiza la mayor actividad agrícola e industrial del país; lo que ha conllevado, en algunos casos a la explotación excesiva de los acuíferos, y a una degradación progresiva de la calidad del agua, que amenaza la disponibilidad futura de agua para usos vitales de la población. Se han encaminado esfuerzos en la solución a estos problemas, con un enfoque integral de cuencas, que actualmente está poco a poco resultando en conservación y restauración de los recursos hídricos.
Modernización de la tecnología de riego superficial en el cultivo de plátano vianda extradenso. Hernández P. R., Jiménez E., Cun R., Montero L., Sarmiento O.
Instituto de Investigaciones de Riego y Drenaje, Ministerio de la Agricultura. Ciudad de la Habana.2009, Cuba.
La modernización del manejo del agua en el riego superficial, tiene como objetivo mejorar la efectividad del regadío e incrementar su productividad agrícola, siendo el resultado de inversiones en investigación – desarrollo – extensión agraria. No obstante en Cuba, este método de riego continúa siendo el de mayor atraso tecnológico, a pesar de ocupar aproximadamente, el 70 % del área total bajo riego.
Se presentan resultados de un estudio evaluativo integral de la tecnología de referencia en el cultivo del plátano, clon macho 3/4, mediante el sistema extradenso. Se realizaron 4 evaluaciones de campo, de riego con flujo continuo (RC) y de flujo intermitente (RI), evaluando longitudes de banda de 120m. El caudal unitario de mejor comportamiento para el RC fue 4.6 l/s/m, con eficiencia de aplicación 40.4 %, eficiencia de almacenamiento 100 % y distribución 83 %. Los ahorros del costo de agua alcanzaron hasta 137.64 $/anuales. Para el RI con 3 ciclos, se obtuvo un incremento de la eficiencia de aplicación de 19.4 %.
El rendimiento medio de la plantación fue de 25.3 T/ha. El costo unitario ascendió a 1244.75 $/T, y el beneficio económico alcanzó $16.91 por cada $ invertido en el riego. Se comprobó respecto al agua virtual, que el RI permite disminuir el 32.67 % del volumen total de agua aplicada / T de plátano producida, en relación al RC. Se demuestra la viabilidad técnico – económica de la tecnología estudiada y del sistema de plátano extradenso, hecho relevante en la actual crisis mundial de alimentos y en la voluntad del país por alcanzar la autosuficiencia alimentaría.
 Categorías: Agua, Agua Centroamerica Caribe |  10 enero, 2012 | Situación general del recurso hídrico y el agua potable y saneamiento en Honduras Publicado por Asociación Mundial para el Agua, capítulo Centroamérica (GWP Centroamérica) y la Alianza por el Agua
Tomado de: Experiencias de Agua Potable y Saneamiento con enfoque de Gestión Integrada de Recursos Hídricos en Honduras, Publicado por Asociación Mundial para el Agua, capítulo Centroamérica (GWP Centroamérica) y la Alianza por el Agua. Editado en: Tegucigalpa, M. D. C., Diciembre 2009, Honduras.
El recurso hídrico en Honduras es abundante, pues se estima que hay una disponibilidad de 13.776 m3 de agua per cápita (4); sin embargo, su distribución no es equitativa en términos espaciales y geográficos. Como ejemplo se pueden mencionar las crecientes inundaciones en el litoral Atlántico y la sequía en el centro y sur del país. A esto se suma que la distribución de la población no siempre se ubica en las cuencas con mayor
disponibilidad del recurso, por ejemplo Tegucigalpa, que concentra el 14% de la población del país se ubica en la cuenca del Río Choluteca, que es una de las más degradadas. Lo anterior incide en el acceso que la población tiene a este recurso y a los servicios asociados, encontrándose déficit de cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento, especialmente en el área rural. Esta situación es agravada por la tendencia en las últimas décadas hacia una acelerada degradación de todos los recursos naturales, incluyendo el agua; una dependencia de la agricultura poco tecnificada de ladera, la práctica no controlada de la quema, una creciente frontera agrícola, la sobreexplotación y la contaminación, la falta de conciencia y de una cultura de valoración de los recursos, y por una planificación generalmente deficiente a nivel nacional y territorial.
En las últimas tres décadas se ha mejorado sustancialmente el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento en Honduras, especialmente en las áreas urbanas. De acuerdo al Programa de Monitoreo Conjunto de la OMS y UNICEF, en el 2006 el acceso a agua potable es del 87%, con un 95% en el área urbana y un 81% en el área rural. Mientras que el acceso a saneamiento es del 69%, con un 87% en el área urbana y un 54% en el área rural (5). A pesar del incremento en la cobertura, la calidad del servicio debe mejorarse. En áreas urbanas, en el 2006, el agua potable era desinfectada en el 75% de los sistemas y sólo se daba tratamiento al 10% del agua residual recolectada.
En muchas comunidades el servicio de agua es racionado, no hay datos recientes sobre la continuidad del servicio, pero la OMS señala que en el año 2000, el 98% de los sistemas urbanos de agua en el país trabajaban intermitentemente durante un promedio de 6 horas al día. En áreas rurales, se estima que en el 2004 un tercio de los sistemas prestaban un servicio continuo de 24 horas diarias, siete días de la semana. El 80% brindaba más de diez horas diarias de servicio. El 57% de los usuarios afirmaba tener racionamientos en época seca. El 88% de los sistemas no contaban con un hipoclorador funcional, y solamente el 12% de los sistemas suministraban agua desinfectada.
Además de la situación anteriormente descrita, es importante considerar las debilidades institucionales y en la aplicación del marco legal, que deben ser superadas para lograr la prestación sostenible de los servicios de agua potable y saneamiento. En tal sentido, la implementación de los principios de GIRH es necesaria para lograr la mejora en la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento, a nivel local y nacional.
(4), GWP-CATAC. Situación de los Recursos Hídricos en Centroamérica, hacia una Gestión Integrada. 2006
(5) Programa de Monitoreo Conjunto OMS/UNICEF (JMP/2006)
 Categorías: Agua, Agua Centroamerica Caribe |  10 enero, 2012 | Acueductos y saneamiento ambiental en Cuba.
Tomado de: Situación de los recursos hídricos en Cuba; Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, 2005, Cuba
Los indicadores alcanzados en estos importantes servicios para la población constituyen hasta hoy un sueño irrealizable para los países del Sur, así como para 30-50 % de la población de muchos países del mundo. El trabajo realizado en Cuba permite dar cobertura de abasto de agua a más de 95 % de la población y la de saneamiento a 94,3 %. Esta cobertura se logra al abastecer 1 705 hm3 de agua a través de casi 19 000 Km. de tuberías entre redes y conductoras y 2,6 millones de conexiones intradomiciliarias; y además, se somete a potabilización 97,4 % del total del agua suministrada. La cloración alcanza 99 %. El país cuenta con 875 acueductos en el sector urbano y 1 849 en el sector rural.
Los lugares con servicio de alcantarillado ascienden a 559, y dan cobertura a casi cinco millones de personas en el sector urbano; y un millón, en el rural. Las aguas residuales se evacuan a través de 5 000 Km. de tuberías, y alcanzan los 592 hm3, de los cuales cerca de 50 % reciben tratamiento de depuración en 10 plantas de residuales y 564 lagunas de oxidación. En estas actividades merecen señalarse el trabajo y los resultados alcanzados durante la crisis económica de los años noventa. En este período se terminaron, modernizaron o se ampliaron importantes obras (presas, conductoras, potabilizadoras, redes, emisarios, etcétera.), que han permitido incrementar significativamente la cantidad de nuevos usuarios y mejorar el abastecimiento a otros.
Por citar algunos ejemplos, pueden señalarse la modernización y ampliación del acueducto en la capital, la solución al abastecimiento parcial o total en las ciudades de Manzanillo, Cabaiguán, Santiago de Cuba, Guantánamo, y las importantes obras que hoy se ejecutan para enfrentar la sequía que afecta a las ciudades de Holguín, Camagüey y Las Tunas. Muy importante también resultan los nuevos acueductos para dar cobertura al desarrollo del turismo en Cayo Coco, Cayo Largo del Sur, Varadero, Santa Lucía y zonas turísticas en las provincias de Holguín y Santa Clara, entre otras.
De todo el esfuerzo realizado después de los noventa, el más impresionante por su impacto social es el desarrollo del Programa de Acueductos Rurales. Hasta finales de 2001 se habían construido 3 220 acueductos rurales, que han beneficiado a casi dos millones de personas. En áreas de montaña en el Plan Turquino, desde 1996 hasta 2001 se construyeron 426 acueductos, que han beneficiado a más de ciento ochenta y dos mil pobladores, lo que eleva su calidad de vida y posibilita su permanencia en esas zonas, para asegurar importantes rubros de la economía, como la producción de café y cacao, el sector forestal, la protección del medio ambiente, la flora y la fauna.
Beleño I. El 50% del agua en Colombia es de mala calidad. Agencia de Noticias UN, Bogotá D. C., 3/3/ 2011. Universidad Nacional de Colombia.
Pese a que Colombia es el sexto país con mayor oferta de agua en el mundo, el Ministerio de Medio Ambiente calcula que la mitad de estos recursos tienen problemas de calidad. Se estima que la industria, el sector agropecuario y las aguas domésticas generan nueve mil toneladas de materia orgánica contaminante de los acuíferos.
Tres cordilleras, dos océanos, páramos, bosques tropicales y una ubicación estratégica, le permiten al país tener una generosa oferta hídrica que por largo tiempo, el sexto con más agua en el mundo. Con los años, el ranking se ha ido decantando, y ahora se analizan aspectos como la calidad y disponibilidad que la población tiene del recurso. Bajo esta lupa, Colombia ha descendido varios escalones, a tal punto que el año pasado fue ubicado en el puesto 24. Con precipitaciones anuales promedio de 1.800 mililitros –cuando en el resto de naciones del planeta son de 900 mililitros–, cerca de 720 mil cuencas hidrográficas y aproximadamente diez ríos con caudales permanentes, se podría pensar que hay agua ilimitada para todos. Sin embargo, la situación es preocupante. El viceministro de Ambiente, Carlos Castaño, afirma que más del 50% del recurso hídrico en Colombia no se puede utilizar por problemas de calidad. “Estamos frente a una situación que necesariamente debemos enmendar. A ello se suma que la oferta de agua en Colombia no está disponible en forma equitativa”, asegura el alto funcionario.
Según el Informe nacional sobre la gestión del agua en Colombia, elaborado con el apoyo de la Asociación Mundial del Agua y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), las fuentes que contribuyen al deterioro del agua y al incremento constante de la contaminación en el país son diferentes, siendo los sectores agropecuario, industrial y doméstico los principales responsables, ya que en conjunto generan cerca de nueve mil toneladas de materia orgánica contaminante. El documento, uno de los informes presentados en el Segundo Foro Mundial del Agua, realizado en el año 2000 en La Haya, señala que al entorno natural se descargan casi 4.500.000 m3 de aguas residuales domésticas e industriales, y la mayoría de los municipios no cuentan con plantas para su tratamiento. Ciudades del nivel de Barranquilla tan solo tienen a su disposición lagunas de oxidación antes del vertimiento de las aguas, mientras la capital cuenta con una planta de tratamiento que solo procesa el 20% de lo que producen los habitantes.
Según el Estudio Nacional del Agua (2010), que realiza cada cuatro años el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), la mayor parte del sistema hídrico andino colombiano se ha alterado debido al transporte de sedimentos y sustancias tóxicas, con una incidencia marcada de los corredores industriales ubicados en las cuencas de los corredores Bogotá–Soacha, Medellín–Itagüí, Cali–Yumbo, Sogamoso–Duitama–Nobsa, Barranquilla–Soledad y Cartagena–Mamonal, lo que afecta gravemente la calidad del líquido en los ríos Magdalena, Medellín, Bogotá y Cauca.
Abundancia vs. escasez
Colombia tiene una oferta natural de agua de 2.200 km3 por año. Nelson Ómar Vargas, profesional especializado de la Subdirección de Hidrología del IDEAM, explica que es una gran cantidad para un país que solo demanda 35 km3 anuales, de los cuales nueve se pierden por ineficiencias en los sistemas de riego, en los procesos industriales y en los acueductos; no obstante, muchas regiones sufren por el acceso limitado al recurso y la mala calidad. En este sentido, Guillermo León Vásquez, profesor de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional en Medellín, señala que el acceso al agua de calidad se ve afectado por problemas de distribución. “A esta situación la llamamos escasez tecnológica para el aprovechamiento del mineral, por eso muchas poblaciones como la costa Pacífica y la llanura del Caribe, a pesar de vivir en zonas con abundante recurso, no lo tienen o es no potable”.
En Colombia hay zonas donde la pluviosidad alcanza niveles de 10.000 mm al año, como en el Pacífico, y otras donde apenas llueve en promedio 800 mm, como en La Guajira. Precisamente, en los lugares de mayor oferta no hay una importante concentración demográfica. De hecho, el 70% de la población colombiana vive en el área correspondiente a la cuenca del río Magdalena–Cauca, que aporta tan solo el 11% del recurso hídrico del país, y donde se genera el 85% del Producto Interno Bruto. El resto del territorio nacional, donde se encuentran las importantes vertientes que contribuyen con el 89% del agua como el Orinoco, Amazonas, Pacífico, Atrato, Catatumbo y Sierra Nevada, alberga al 30% de los colombianos. Esta presión demográfica termina afectando negativamente las cuencas hidrográficas. “Hay que hacer gestión para que los inconvenientes de disponibilidad de agua en el ámbito regional y local sean objeto de decisiones adecuadas. Así, queda claro que el problema no es la relación oferta–demanda”, explica Vargas, del IDEAM.
Más niñas y niños
Germán Poveda, profesor de la UN en Medellín y experto en el tema, asegura que el cambio climático afecta las cuencas en el país porque se ve sometido a ciclos hidrológicos más intensos y menos espaciados, como El Niño y La Niña: “Se trata de eventos extremos que provocan inundaciones, tal como lo vimos a finales del 2010”. Para Conrado de Jesús Tobón Marín, también profesor de la Facultad de Agronomía de la UN en Medellín y estudioso de páramos y bosques alto–andinos, más que el cambio climático se deberían analizar con prioridad los usos del suelo, la relación del hombre con la naturaleza y tener en cuenta fenómenos como la pobreza. “El ser humano y sus acciones sobre los ecosistemas sí son capaces de modificar el clima en poco tiempo. Por ejemplo, la quema de las cuencas de los páramos muestra efectos clarísimos en el ambiente en menos de un mes”. Colombia posee abundante agua que no está siendo utilizada correctamente y cuya disponibilidad es un problema para muchos municipios. El intenso invierno ha afectado a 28 departamentos con inundaciones, pero aún así hay problemas de abastecimiento y calidad. Contaminación, mal uso del suelo y falta de gestión son algunos de los ingredientes del peligroso cóctel de desperdicio del líquido que, tarde o temprano, cobrará factura.
Lea este artículo en el enlace http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/el-50-del-agua-en-colombia-es-de-mala-calidad/.
Edición:
UN Periódico Impreso No. 141
 Categorías: Agua, Agua y Riego Sur América |  4 enero, 2012 | ONU declara al agua y al saneamiento como un derecho humano a propuesta de Bolivia.
Agencia Boliviana de Información-ABI, Noticias, 28/07/2010, La Paz, Bolivia.
La Organización de las Naciones Unidas, ONU, aprobó el miércoles el proyecto de Resolución presentado por Bolivia para que el agua y el saneamiento sean declarados como un derecho humano, informó el embajador Pablo Solón, ante ese organismo internacional, dijo que: 122 naciones votaron a favor de la iniciativa boliviana, contra 41 abstenciones y ninguna que se haya opuesto a la misma. Agregó que entre las naciones que se abstuvieron de votar estaban Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y Canadá.
Solón anotó que, a partir del visto bueno de las naciones integrantes de la ONU para que el agua sea considerada un derecho humano, deben actuar en consecuencia para apoyar financieramente los programas que permitan dotar a la humanidad de este elemento, por ser vital para la vida. El diplomático expresó su satisfacción por la decisión de la ONU, que hace varios años, en la década de los años 40, declaró como un derecho humano el acceso a la educación y al trabajo. No pudo ser menos que ese organismo internacional declare al agua en la misma categoría, porque los seres humanos necesitan de ese elemento para sobrevivir y la tierra para producir. Solón manifestó que la humanidad tiene derecho a acceder al agua potable limpia y segura y al saneamiento.
El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, ha ratificado en diversas oportunidades que el agua debe ser un derecho humano con libre acceso a todos los ciudadanos. “El agua potable es un servicio y no debe ser objeto de acciones mercantilistas”, dijo Morales, al resaltar que este servicio debe estar a cargo de los Estados.
De acuerdo con estudios realizados por la ONU, por lo menos 884 millones de personas carecen en el mundo totalmente de agua limpia y 2.500 millones sólo pueden acceder a este recurso vital a más de tres kilómetros de distancia de sus hogares. Los estudios señalan, además, que 2.700 millones de personas carecen de servicios de saneamiento y otras 1.200 no cuentan con servicios de limpieza y de aseo, ni letrinas.
El proyecto de resolución presentado por Bolivia sobre el agua reafirmó la necesidad de proteger y promocionar todos los derechos humanos bajo la responsabilidad del Estado, aunque resalta la necesidad de que la comunidad internacional coopere para que la humanidad tenga acceso al agua y el saneamiento. Sin embargo existen algunos países que tienen sus cuestionamientos para que el agua sea considerada un derecho humano. Por ejemplo, en Inglaterra, la coalición liberal-conservadora de David Cameron ha manifestado que quiere quitar de la resolución la mención al saneamiento y que ésta hable del acceso al agua pero no su reconocimiento como un derecho humano. Igualmente en Australia, los laboristas en el poder han privatizado el agua, mientras que en Canadá el primer ministro Stephen Harper alega que no puede votarla porque ello obligaría a su país a compartir sus reservas hídricas con Estados Unidos.
Bolivia ya ha consagrado en su nueva Constitución Política del Estado que el agua es un derecho humano. Así lo establece en sus artículos 16 y 20 donde resalta que el acceso al agua potable, el alcantarillado y el saneamiento es un derecho universal del hombre que no puede estar sujeto al comercio. Desde hace 10 años, Bolivia y sus movimientos sociales han entablado una lucha para evitar que empresas privadas tengan a su cargo el tratamiento y distribución del agua, al punto que ganaron la batalla.
Esa batalla para que el agua sea declarada un derecho humano ha sido llevada ante la ONU en busca de que reciba el aval de casi dos centenares de países que consagren al agua como un derecho humano universal. De acuerdo con los estudios realizados por la propia ONU, si las naciones no asumen medidas en defensa de la sobrevivencia del planeta, se corre el riesgo que hasta el año 2030 el mundo no cuente con el agua suficiente para sobrevivir, debido al calentamiento global del planeta. Solamente en Latinoamérica se teme que unas 77 millones de personas se vean ante la carencia del líquido elemento.
El presidente boliviano ha denunciado ante la Cumbre sobre el Cambio Climático celebrado en Copenhague, Dinamarca, en diciembre pasado, que si el mundo no toma sus previsiones en defensa de la tierra como fuente de vida, al igual que del agua, el mundo avanza a pasos agigantados hacia su destrucción. Entre esas recomendaciones está la necesidad de que el mundo y sus líderes tomen cartas en el asunto en defensa de la vida, de la tierra y del agua como recursos esenciales para que la humanidad sobreviva.
BCN. La escacez de agua dulce. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile- BCN, enero, 2006, Chile.
Los ríos, lagos, humedales y arroyos son las principales fuentes de agua dulce. La población a través del tiempo se ha establecido cerca de éstos debido a su gran importancia vital. Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el ser humano hoy en día es la idea de la escasez de agua, y de que algún día este recurso se acabe, puesto que los suministros de agua son limitados, y la contaminación es una amenaza constante. Según cifras difundidas por el proyecto INFO de la Universidad Johns Hopkins, desde 1940 la extracción mundial de agua por año ha aumentado en promedio entre 2,5% y 3%, en comparación con un crecimiento anual de la población de 1,5% a 2%. En el decenio pasado la extracción de agua en los países en desarrollo ha estado aumentando a razón de 4% a 8% por año.
A medida que crece la población, aumenta el número de países que confrontan condiciones de escasez de agua. Se dice que un país experimenta tensión hídrica cuando el suministro anual de agua desciende a menos de 1.700 metros cúbicos por persona. Cuando desciende a niveles de 1.700 a 1.000 metros cúbicos por persona, pueden preverse situaciones de escasez periódica o limitada de agua. Cuando los suministros anuales de agua bajan a menos de 1.000 metros cúbicos por persona, el país enfrenta escasez de agua. Una vez que un país experimenta esa situación, puede esperar una escasez crónica que amenace la producción de alimentos, obstaculice el desarrollo económico y dañe los ecosistemas. Según INFO, hay 50 países que ya enfrentan escasez de agua; algunos de ellos son Irak, Angola, Costa de Marfil, Egipto, Somalia, Madagascar, Jordania, Afganistán, Túnez y Kuwait. Si la cantidad de habitantes del mundo sigue aumentando, se estima que pasaremos de ser 6.000 millones a 8.900 millones para 2050, queda claro que se necesitará más agua para alimentarla. El incremento en la demanda de agua dulce a nivel mundial también se debe al aumento del desarrollo tecnológico, (compañías dedicadas a este rubro muchas veces cuentan con suministros singulares e independientes de agua), la urbanización masiva, y los altos niveles de vida (un kilo de carne de una vaca que se alimenta con granos necesita al menos 15 metros cúbicos de agua mientras que un kilo de cereales necesita sólo tres metros cúbicos).
El calentamiento global incluso puede ser apuntado como una causa de escasez. Las sequías y la progresiva falta de lluvias en distintas zonas del planeta, especialmente en África subsahariana, están haciendo que los ríos de régimen pluvial disminuyan sus caudales, que lagos, lagunas y embalses disminuyan sus niveles y que a la larga se arruinen los suelos destinados a cultivos. Esto es especialmente grave para poblaciones que ven en la lluvia su principal fuente de agua dulce. Y, al revés, abundantes precipitaciones en zonas no preparadas para ello, además de causar inundaciones, hacen que toda esa agua caída no pueda ser aprovechada. A eso podemos agregar que el aumento en la temperatura del planeta está provocando el derretimiento de glaciares y hielos, que concentran el 70% del agua dulce del planeta.
Otra arista del problema toca al progresivo deterioro de la calidad del agua dulce y en la falta de fondos de inversión para proveer a las poblaciones de fuentes permanentes de agua potable, un tema que a ojos de los especialistas se ha descuidado mucho y cuyas magnitudes no son conocidas en algunos países. Donde más se ve este factor es en el sector de la agricultura, pues el 69% del agua que se utiliza en la actualidad en el mundo está destinada a ella. El 23% del agua la utiliza la industria y el 8% restante va hacia el uso doméstico. El problema se halla en que los productos químicos que se usan como fertilizantes llegan hasta las aguas subterráneas, también llamadas freáticas, estas aguas son de vital importancia porque son una fuente de agua para beber y para el riego agrícola. Sin embargo, es fácil de agotar o contaminar porque se renueva muy lentamente. Cuando el agua freática llega a contaminarse no puede depurarse por sí misma, como el agua superficial tiende a hacerlo, debido a que los flujos de agua freática son lentos. Estas aguas subterráneas se encuentran sólo a escasos metros del suelo, por lo tanto, cuando en una plantación se aplican fertilizantes, éstos toman poco tiempo en llegar hasta las fuentes. Lo mismo sucede en el caso de la basura. Los líquidos tóxicos que emanan de la basura debido a su descomposición llegan hasta las capas subterráneas. Aunque toma más tiempo que los fertilizantes, el daño es el mismo. Además estas aguas subterráneas están adoleciendo de una baja velocidad de renovación. Aunque parezca extraño, el crecimiento de las zonas urbanas afecta a las provisiones de agua dulce, y no sólo por el crecimiento de la población. Cuando llueve, el suelo pavimentado impide la absorción del agua y que así llegue a las capas subterráneas. Ese líquido se estanca o se acumula en lugares poco aptos donde, en el peor de los casos, puede contaminarse. La pavimentación es también una causa de las inundaciones tras lluvias muy intensas, como ocurre en Santiago.
La situación del agua en Chile Según la Dirección General de Aguas, la disponibilidad de agua desde el Norte del país hasta la Región Metropolitana es de menos de 1.000 m3 por habitante al año, lo que se considera bajo de acuerdo a estándares internacionales. Desde la VI a la IX Región la disponibilidad crece a entre 6.000 y 30.000 m3, lo que se considera holgado, y desde la X Región al sur la provisión es de más de 100.000 m3. La iniciativa contra el problema de la escasez de agua dulce no se terminará en un plazo corto. Como muchos especialistas afirman, es sólo cosa de crear conciencia entre la ciudadanía para que así el recurso pueda mantenerse limpio de manera que se pueda utilizar. Se aconseja racionar el agua que se use en todo ámbito: doméstico, agrícola (con sistemas de riego que no exijan muchos recursos) e industrial. Algunos países incluso están tratando el agua desechada, para hacerla potable otra vez.
En el mundo hay diversas entidades están ocupándose del tema del agua.
El Consejo Mundial del Agua (CMA): Una plataforma de debate establecida en 1996 a iniciativa de reconocidos especialistas en materia de agua y de organizaciones internacionales, organiza el evento más importante del ámbito: los Foros Mundiales del Agua. Su objetivo es generar un diálogo que a la vez influya sobre las políticas públicas en torno al agua potable. Los foros tuvieron lugar en Marruecos (1997), Holanda (2000), Japón (2003) y México (2006).
La UNESCO tiene también un programa llamado Programa Hidrológico Internacional. A través de él se pretende que los Estados tengan un mejor conocimiento de temas hídricos para así adecuar sus políticas públicas.
Además, la ONU celebra cada 22 de marzo el Día Mundial del Agua, como instancia para difundir, educar y crear conciencia pública sobre el cuidado que debemos tener con el agua que usamos para vivir.
En Chile hay diversa normativa y varios proyectos de ley que tratan el tema del riego agrícola, el tratamiento de aguas de alcantarillado, el uso del agua potable y, en general, la contaminación. A eso hay que añadir la Guía para las Normas Secundarias de Calidad de las Aguas, publicada en diciembre de 2004 por la Comisión Nacional del Medio Ambiente. Dicha guía contiene propuestas de criterios, definiciones, clases de calidad, valores, parámetros, metodologías y gestión de programas de vigilancia de recursos hídricos, entre otros aspectos.
 Categorías: Agua, Agua y Riego Sur América, Riego |  3 enero, 2012 | Moreno V. Ecuador busca un manejo sostenible del agua.
Mayo de 2005, Ecuador.
El Ecuador es uno de los países con mayores reservas de agua en la región. Sin embargo, su mal manejo y desigual distribución generan serios conflictos ambientales, sociales y económicos. Varios temas están en discusión en torno al agua. En primer lugar, la drástica disminución de los caudales. Según informes del Sistema de Capacitación para el Manejo de los Recursos Naturales Renovables, CAMAREN, en los años 60, un arroyo que en el mes de agosto disponía en promedio de 100 litros de agua por segundo, hoy apenas tiene 40 l / seg. Robert Hofstede, Coordinador del Proyecto Páramo Andino, afirma que esto se debe a la falta de conocimiento del ciclo hidrológico y la función que cumplen los ecosistemas. En el Ecuador, no existen medidas para evitar la degradación del bosque protector y el páramo, sistemas naturales de almacenamiento de agua. “Tampoco hay un entendimiento de que el agua viene de un lugar y se va a otro; que es el eje que ayuda a mantener la relación ecológica y económico-cultural”.
En el sector rural, la conflictividad por el agua es enorme debido a su baja disponibilidad. El 85% del agua utilizada en el Ecuador se destina al riego. Durante aproximadamente 30 años, esta actividad estuvo a cargo del Instituto Ecuatoriano de Recursos Hídricos, INERHI. Lamentablemente, según un informe elaborado por el Global Water Partnership, en este período, la institución descuidó la administración del agua y la definición de políticas, planes y estrategias de desarrollo, pues centró sus esfuerzos en el diseño y construcción de sistemas de riego. Actualmente es el Consejo Nacional de Recursos Hídricos, CNRH, es el organismo encargado de regular la actividad; sin embargo, a criterio de Antonio Gaibor, Coordinador del Foro Nacional de Recursos Hídricos del Ecuador, el CNRH aún tiene una visión estrecha y un presupuesto limitado.
El país posee 25, 2 millones de hectáreas cultivables, de las cuales solo ocho millones están bajo procesos productivos de las cuales 843 mil tienen riego, que representan el 12%. En 150 mil has., los sistemas fueron construidos por el Estado. El número restante constituye riego privado de dos tipos: hacendado y campesino. “El riego campesino fue hecho sin ayuda del Estado, con inteligencia y fuerza campesina; sin embargo tiene deficiencias”, asegura Gaibor. “Al ser canales construidos sobre tierra, existe un desperdicio muy alto de agua que se filtra”.
La contaminación del agua es otro factor que influye en la disponibilidad del recurso para el consumo humano; así como en la subsistencia de especies de plantas y animales que dependen de éste. Una de las causas es el desarrollo industrial “poco amigable” con el medio ambiente. Así lo demuestra claramente la industria petrolera, cuyo desarrollo, por más tres décadas, evidencia la falta de conciencia socio ambiental. Otro ejemplo es la contaminación por eliminación de desechos sólidos. “Los municipios no tienen sistemas de tratamiento de desechos; simplemente los botan a los ríos (con excepciones en Loja, Zamora y El Oro); tampoco existen sistemas de tratamiento de aguas residuales”, afirma Gaibor. La gestión del agua es un tema complejo en el que intervienen diferentes actores. Para el campesino el agua da vida a sus cultivos; para el habitante de la ciudad, es un servicio básico; para las culturas indígenas el agua es generadora de vida; para la naturaleza, es el elemento que da vida a un ecosistema.
No podemos dejar de lado, el problema de la inequidad en la distribución del recurso, que demanda medidas urgentes. La cobertura de los servicios de agua potable y alcantarillado en los hogares no supera el 40%. Las diferencias de cobertura entre la zona urbana y la zona rural son desproporcionadas. Para Hofstede, es injusto que la gente de escasos recursos no tenga acceso al recurso y, al mismo tiempo, sea quien paga un precio mayor por un recurso de baja calidad. Tanto Hofstede como Gaibor coinciden en señalar que una gestión sostenible y equitativa del recurso demandan una mirada a largo plazo que permita: Desarrollar una enorme conciencia en la sociedad sobre la importancia del agua y las amenazas que enfrenta por la mala gestión; observar las interrelaciones del agua con la biodiversidad, sus fuentes, los ecosistemas y la gente que habita en ellos; ver la necesidad de enfrentar el problema de la inequidad en el acceso. Este cambio en la mirada sobre el uso productivo de los recursos naturales demanda, también, una institucionalidad diferente, democrática, que fomente procesos participativos; el fortalecimiento de la capacidad de gestión de las instituciones: aumentar su eficiencia técnica, económica, social; y, el desarrollo de capacidades locales para la gestión del agua, de manera que los usuarios puedan responsabilizarse por el cuidado, administración, operación y mantenimiento de los sistemas directamente.
Por Verónica Moreno
UICN – Sur
http://www.sur.iucn.org/
Página 1 de 1712345...10...»Última »
|
|
Recent Comments